
Lo más importante a la hora de comenzar a escribir es... creértelo. Creértelo todo. Creer a ciegas en todo lo que hay en tu cabeza. Creer que tus personajes están vivos, que respiran, que hablan y caminan, que sienten, que el vello erizado de sus pieles es el tuyo.
En definitiva se trata de lo siguiente:
1)
Imagina una historia y todo lo que la rodea.
2) Créela. Cree que tus personajes viven y se mueven por los lugares que has inventado. Cree incluso que tú mismo puedes pasear y vivir en ellos, en esos lugares y dentro de cada personaje.
3)
Siente.
4)
Escribe.
Cada paso es fundamental, pero sólo el segundo y el tercero te permitirán definir algo único e imperecedero.
Eso pienso.
Cuando comencé a escribir EHST yo era el protagonista, era yo el que había perdido mis tildes y no podía recordar mi pasado, ni ver los relámpagos. Incluso llegué a caminar como él lo hacía por los lugares que le había inventado, sin ver el océano. También fui carta incompleta, y el silencio que envolvió al Hombre Sin Tildes en el metro, la nieve cayendo... y cada recuerdo que olvidaba.
Todos eran reales. Y hoy lo siguen siendo, porque es la única forma de materializar los sueños.
Creed en El Hombre Sin Tildes y en todo lo que imaginéis.
Vividlo.
Y
existirá (por muy pequeño que os parezca).